martes, 30 de junio de 2015

Matasellos turísticos asturianos

Ya  hay fecha para la puesta en circulación de alguno de los matasellos turísticos asturianos:
  • Luarca: jueves, 2 de julio
  • Avilés: martes, 7 de julio
  • Llanes: miércoles, 8 de julio
  • Tineo: jueves, 9 de julio
Quedan pendientes de confirmar las fechas de Gijón, Mieres, Villaviciosa y Covadonga.
El acto de presentación será a las 12 de la mañana y se celebrará en las oficinas de Correos.

domingo, 21 de junio de 2015

Santa Bárbara de Busto, Ibias

Busto es una aldea situada a 790 m de altitud, al norte de la sierra de Busto, en la margen izquierda del río Ibias. Dista 5 km de San Antolín. Pertenece a la parroquia de Marentes. 


Capilla de San Ildefonso de Busto (Ibias) en 1996
Capilla de San Ildefonso en 1996.
Foto de Ángel Bravo Torre.

La capilla de San Ildefonso que acoge una imagen de Santa Bárbara es de tipo popular de mampostería pizarrosa, pavimento de losas y cubierta a tres aguas de pizarra sobre armadura de madera. Consta de tres muros dispuestos en forma de “U”, que confeccionan un espacio rectangular abierto en su frente. Este rectángulo se divide por medio de un cancel de barrotes apoyado sobre muretes, en cuyo centro se sitúa la puerta. El cancel permite la contemplación de las imágenes. En el espacio interior se sitúa el retablo y la imaginería. El exterior hace las funciones de pórtico, que sirve de resguardo a los feligreses, protegiéndolos de las inclemencias del tiempo.


Santa Bárbara de Busto, Ibias
Santa Bárbara en noviembre de 1999.
Foto de Ángel Bravo Torre

Los muros exteriores se adaptan a la pendiente del terreno, siendo de mayor altura el que da al camino que accede a la capilla, situada a las afueras del pueblo. En el muro de la epístola, cerca del testero, se abre un hueco para que la luz natural ilumine el retablo. Conserva tres imágenes de estilo barroco popular: la de San Ildefonso (titular) vestido de pontifical y las de San Antonio y San Benito de Palermo. En hornacina aparte se alberga una imagen de Santa Bárbara. Alberto Fernández Suárez y José Antonio Ron Tejedo, en su libro “Patrimonio Artístico de Ibias” la consideran de “tradición medieval coincidiendo en la decoración pintada de sus vestiduras con las de algunas imágenes de aquella época. Sin embargo, lo más probable es que haya sido realizada con posterioridad al siglo XV. Lleva corona de crestería calada, y dos atributos que parecen ser posteriores: la palma y la torre”.

Santa Bárbara de Busto, Ibias
Santa Bárbara de Busto,
imagen del libro Patrimonio Artístico de Ibias
de Alberto Fernández Suárez y José Antonio Ron Tejedo.

Continúan escribiendo: “Según los vecinos el ara del altar se usaba, haciendo con él tres cruces, para ahuyentar las tormentas, cuando el pan estaba madurando”.
Es una lástima que los devotos no cejen en su empeño de cubrir las imágenes. Es una cuestión de devoción y no consienten en quitarles la ropa con la que, cumpliendo una promesa, las cubrieron.
(Información de 1999,  para el libro "Santa Bárbara en Asturias")

domingo, 14 de junio de 2015

Siéntese y viva más de una vida por Pedro Martínez Rayón

Cuando uno de nuestros conciudadanos fracasa una vez más en otro de sus habituales y desorganizados intento de "autoempadronarse" en la eternidad, suele decirse con mal encubierta envidia, teñida de un poquito de admiración: este tipo tiene más vidas que un gato.
Si los chinos comen con palillos, los ingleses conducen por la izquierda y los esquimales habitan en casas construidas con bloques de hielo, el rasgo identificador de quienes nacimos en suelo ibérico es la envidia. (Si alguno de ustedes no está de acuerdo con la última afirmación, puede dirigir su protesta personal a Fernando Díaz Plaja, autor de "El español y los siete pecados capitales")
Debemos reconocer, no obstante, que, a pesar de las evidentes contrariedades, problemas y dificultades de todo orden inherente al normal ejercicio de vivir, todos desearíamos disponer de más de una vida.
Parecería lógico, pues, creer que las personas más envidiadas deberían ser aquellas que, por una u otra razón, han vivido más de una vez o, por extensión, han adquirido un número tan elevado de experiencias que sería imposible reunir en el corto periodo de duración de una sola existencia.
Sin embargo, no es así.
Yo mismo, sin ir más lejos, carezco de indicios razonables de que se me tenga envidia. 
Y debería tenérseme, pues he vivido muchísimas vidas.
Recordando ahora, un tanto apresuradamente, con Cousteau, he descendido a las profundidades del mar. He viajado en trineo por las heladas tierras del Norte, acompañando a London. He sido testigo del holocausto judío, al lado de Uris. Asistí, junto con Michener, al nacimiento de la isla volcánica que, más tarde, se llamaría Hawai.
En la guerra del 14, seguí la ambulancia que conducía a Hemingway por las polvorientas riberas del Piave. Con Dante, visité el infierno, el purgatorio y el paraíso. Durante cinco semanas, volé en globo capitaneado por Verne.
Ascendí a la cota más alta del Himalaya en la expedición de Hillary. De la mano de Maugham, disfruté de la idílica paz de las islas polinésicas. 
Conozco al dedillo los bajos fondos de París que me fue descubriendo el comisario Maigret.
Tagore me fue iniciando en las sutilezas del alma hindú. Siguiendo a Palacio Valdés, descubrí "la aldea perdida".
Y, en fin, acompañado, instruido, orientado y aconsejado por muchos otros, remonté el Amazonas, fui corresponsal en Corea, trabajé en el laboratorio de los Curie, cacé en África, navegué el Kontiki, soporté la explosión de Hiroshima, presencié la ejecución de Luis XVI, luché contra los franceses a las órdenes del Empecinado, escuche los comentarios de la sociedad americana con ocasión del escándalo Watergate.
Hice estas cosas y muchas, muchísimas que no escribo para no cansar al lector.
Ahora, pensando en todo lo que vi y oí, caigo en la cuenta de que mis discretos mentores jamás expresaron una queja ante mis repentinos cambios de humor, prestándose siempre, sin un mal gesto, a comenzar, suspender o reanudar la tarea emprendida.
Además, he de admitir que todas estas experiencias las he adquirido  viviendo una vida sin riesgos, ajena a las inclemencias del tiempo y a las incomodidades propias de cualquier viaje. Descalzo y en mangas de camisa, durante el verano. Escuchando el murmullo del mar en una playa, o en casa, cómodamente sentado en una butaca, con la música de fondo de Tchaikkovsky.
Hace años Somerset Maugham escribió: "El viajero inteligente viaja sólo en alas de la imaginación"
Y, ¿como podemos viajar con la imaginación? La respuesta a esta pregunta es breve y sencilla. Se la ofrezco gratis: leyendo.
Si, es cierto. La lectura nos hace vivir intensamente. No hay libro, por poco afortunado que sea, que no nos enriquezca.
Probablemente sea la inversión en libros la única que proporciona una alta rentabilidad, dividendos diarios, prácticamente a perpetuidad y exenta de la declaración al Ministerio de Hacienda, y, para redondear la cosa, su transmisión patrimonial resulta totalmente libre de impuestos.

Reflexiones en clave de fa, Oviedo, 1986

Santa Bárbara en Trones, Cangas de Narcea

Trones es una aldea que pertenece eclesiásticamente a la parroquia de San Juan de Araniego con sede en Parajas (Allande) aunque, civilmente, Trones pertenece a Cangas del Narcea.
Dista de la capital municipal 10 kilómetros. Poco después de salir de Cangas por la carretera AS 15, se toma una pista a la derecha (CN 3) que asciende hasta el alto de Santarbás (890 m), para descender después hasta Trones, pueblo de interesante arquitectura popular, que experimentó, en los últimos años, una gran transformación (casa restauradas, nuevos edificios y callejuelas asfaltadas).


Capilla de Santa Bárbara en Trones, Cangas del Narcea
Capilla de Santa Bárbara en Trones, abril 1992

La capilla, de carácter popular y planta rectangular (4,6 por 8,1 m), cubre a tres aguas con tejado de pizarra y con techumbre de madera. El resto de la fábrica es de mampostería pizarrosa. Su frente va cerrado por un cancel barrotera y muretes de 60 cm. de espesor. Alberga dos tallas de madera vestidas con túnicas blancas y mantos de tela: Santa Bárbara y la Inmaculada.

Santa Bárbara de Trones, Cangas de Narcea
Santa Bárbara en la capilla de Trones,
junio 2000

Las calles de Trones son testigos en el mes de mayo del tributo que se le rinde a Santa Bárbara. Con el cambio de fecha se pretende huir de los rigores del invierno y aprovechar el tiempo primaveral para mayor lucimiento de la fiesta.
(Información de 2000, para el libro "Santa Bárbara en Asturias")

sábado, 13 de junio de 2015

Visitas al Pozo Sotón

A partir del próximo miércoles 17 de junio, se abrirán al público las galerías del Pozo Sotón. Los visitantes bajarán a 700 metros de profundidad donde recorrerán una mina activa que cerró sus puertas a finales del año 2014, cuando cumplía su centenario.

Tarjeta del Pozo Sotón con su sello personalizado

HUNOSA, propietaria del pozo, lleva un año trabajando en este proyecto, después de que el 5 de marzo de 2014 fuera declarado Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, lo que provocó que, por Ley de Principado de Asturias, tuvieran que acondicionarlo para recibir visitas. La empresa centrará en Sotón las decenas de visitas que recibe anualmente en sus pozos, evitando los correspondientes trastornos operativos y estableciendo un pago (48 euros) para llevarlas a cabo.
El recorrido, supeditado a las necesidades operativas de las labores mineras que se ejecutan en el Área Modesta, ofrecerá la posibilidad de incluir en el trayecto un tren minero que recorrería dos kilómetros de galería a casi 700 metros de profundidad.

Las reservas se realizará a través de una web: http://www.visitapozosoton.es/ 

El teléfono de contacto para más información es el: 985 65 49 23

Por razones de seguridad, la entrada será restringida y solo para unas diez personas por día.

Enlace a noticias en internet sobre estas visitas:
http://www.elcomercio.es/asturias/cuencas/201506/08/visitas-pozo-soton-entraran-20150608012020-v.html
http://www.elcomercio.es/asturias/201506/16/pozo-soton-recibe-primeras-20150616003345-v.html
http://www.lne.es/nalon/2015/06/18/amor-profundo/1774175.html

Teoría del ronquido. Tipología del roncante por Pedro Martínez Rayón

Según el diccionario médico, el ronquido es el ruido que se hace al roncar. La misma fuente de ciencia define esto último como: hacer un ruido ronco con el resuello mientras se duerme.
Sin embargo, esta definición es, como casi todas, algo muy frío, poco aclaratorio y que puede dejar un tanto a oscuras a quienes no hayan escuchado personalmente ese ronquido especial y exasperante cruce de estertor, gruñido y cloqueo.
Para cuantos, afortunados mortales, no hayan sufrido una o varias noches de conexión involuntaria con un emisor de ronquidos, van estas líneas con las que no pretendo ni dilucidar su origen ni sugerir remedios para su definitiva erradicación.
Aquí no encontrará usted otra cosa que una modesta clasificación sin la menor presunción de estar sentando cátedra.

Y, sin más preámbulos, ahí van una cuantas variedades de ronquido y algunos datos acerca de sus humanos difusores:
1. El ibicenco o "ad libitum"
Es un ronquido que se distingue por su desprecio total de las pautas y reglas observadas en otros más conservadores. Las subidas y bajadas de volumen alternan constantemente con cambios de tono, del agudo al grave, sin decidirse nunca por actuar en plan tenor, barítono o bajo.
Los tipo humanos correspondientes que nos dan la "murga" con este ronquido son los apáticos, los abúlicos y en general quienes carecen de opiniones firmes.
2. El serrucho
Se caracteriza por la emisión encadenada de agudos-graves de igual intensidad y duración aunque con mayor apoyadura en los agudos.
Roncan en clave "serrucho" las personas dotadas de sólida formación musical y, especialmente, los aficionados a la ópera.
3. El wagneriano
Ronquido mayestático, rotundo, sonoro que produce en el ánimo del involuntario escucha una profunda sensación de anonadamiento y el extraño deseo de desaparecer en el anonimato absoluto.
Propio de Gobernadores civiles (incluidos los cesados y retirados), presidentes de consejos de administración, aspirantes al cardenalato y oficiales de juzgados municipales.
4. El ursulino
Dotado de una suavidad engañosa, ni alto ni bajo, es persistente e insidioso. Tiene la característica condición de lo inofensivo e inocuo pero resulta, a la larga, inaguantable como el sonido de una gota de agua que se desprende de un grifo mal cerrado.
Estos roncantes son seres infelices que ignoran si van o vienes; inseguros de lo que realmente desean, poseen una personalidad ambigua, dominada por una constante inhibición hacia el sexo contrario.
5. El intermitente
Es el más ofensivo de los ronquidos. Como las pautas silenciosas se producen a intervalos irregulares, el desconocimiento de las mismas llega a causar una autentica sensación de ansiedad. La espera está tan llena de intensidad como de desazón y desesperanza.
Roncan así los auténticos pelmazos. Esos seres felices que ignoran que su repentina aparición en una tertulia causa la misma consternación que un pedrisco entre los cultivadores del melocotón.
6. El ronquisilbido asmático
Mezcla de pitido y ronquido en ocasiones y separadamente los dos componentes, en otras, esta modalidad produce en los oyentes fumadores un efímero propósito de dejar el tabaco (que se olvida tras el primer café del día), y en los no fumadores el inconfesable temor a un contagio por el oído.
Este ronquido es habitual entre las personas que, en alguna época de su vida, han desempeñado tareas en ferrocarriles y buques mercantes. Es frecuente, también, entre los árbitros de fútbol. 

Existen otras clases de ronquidos que no vamos a describir aquí y ahora por resultar, más o menos, una mezcla de los principales elementos contenidos en los ya descritos.
Entre mis sueños más acariciados se encuentra el de escuchar mis ronquidos en directo, es decir, sin intervención de cintas magnetofónicas o similares. Pero comprendo que va a ser difícil de realizar pues, hasta ahora, siempre que ronco da la casualidad de que estoy dormido.

Reflexiones con sordina, 1986

sábado, 6 de junio de 2015

Peñamea, Heradio González Cano

"Viajero, si algún día escalas las montañas de Asturias y tropiezas con la tumba del poeta, deja sobre ella una rama de madreselva"
A.P.V. La aldea perdida

De los muchos
viajeros
que han pasado
por el valle
de Entralgo,
yo soy uno
que ha venido
a estos prados
encantados
de "xanas"
y de hórreos
a cortar una
rama del castaño
para dárselo 
en cruz, humedecida,
a la tierra
de aquél que
escribió en oro,
lo que fue
pastoril, égloga
pura, y es tan
sólo hoy
recuerdos,
un pasado...
Y desde el suelo
quebrado
en la verdura
por el sol
jamás secado,
donde nacen
los ríos
como de ubres,
porque así son
de feraces
sus montañas
que dan vida
a un Nalón
alegre por
nacido y hacia
la mar enlutecido,
al sonido gaitero
y llorador,
redoblar tamboriles
festivos y romeros,
he unido mi canto
peregrino..., marinero.

Ya la Arcadia
no existe,
...¡paisanín!
tu lo has contado,
y la paz contemplada
de Cazana, falsa es,
espejismo 
desdichado,
desde el día 
en que abrieron
a la Mina, 
sus costados
y hurgaron su vientre
con las manos.
Otros Quinos,
otros Celsos,
muchos Nolos,
su boca insaciable
se ha tragado;
pero hay otras
... Demetrias
muchas Floras,
todas madres
que han poblado
de "guajes"
las faldas
y cumbres 
deleitosas
de tu Aldea...
Y otros hombres,
los hijos
de una Guerra,
conquistando
incluso las Américas,
se han hecho después
dueños de mares.

Testigo de esta
Historia, altiva,
imperturbable,
cual volcán apagado
de mi Patria,
es... Peñamea.

Heradio González Cano, Actas del 2º Encuentro de Escritores de la Mina, 2003.

jueves, 4 de junio de 2015

Vitolas de José Antonio Oca

Hasta el lunes 15 de junio, puede visitarse la exposición de vitolas y productos relacionados en el centro comercial Caudalia de Mieres.

Vitolas de José Antonio Oca en Caudalia, Mieres

Vitolas de José Antonio Oca en Caudalia, Mieres

La Exposición de José Antonio Oca, fue inaugurada con la presencia de Luis José Ávila y Francisco Trinidad el pasado 29 de mayo.

José Antonio Oca, Luis José Ávila y Francisco Trinidad

José Antonio Oca, Luis José Ávila y Francisco Trinidad
 Fotos de los asistentes a la inauguración, realizadas por Juan Grela
José Antonio Oca, Luis José Ávila y Francisco Trinidad

Entre los productos que se pueden ver a parte de las vitolas, destaca una hoja de tabaco, fuente de este tipo de coleccionismo:

Hoja de tabaco

La vitolfilia es la afición a coleccionar vitolas, o anillas de puros, y al conocimiento que se tiene sobre ellas.
El origen de las vitolas data 1817, cuando Fernando VII decretó la libertad de comercio del tabaco y en Cuba, cuyos tabacos eran famosos, se comenzaron a utilizar como signo distintivo de sus industrias. En 1837, se creo en la isla el Archivo del Gobierno Civil de Marcas de Litografía, Tabacos y Cigarros, para registrar los grabados, nombres y temas que los fabricantes escogían para identificar sus productos. 

Vitolas

La belleza de las vitolas hizo surgir la afición de los coleccionistas que, en España propició en 1949 la creación de la Asociación Vitolfílica Española (AVE) en Toledo. Posteriormente su sede se trasladó a Madrid. La segunda asociación española fue la de Gijón. Al primer asociado asturiano de AVE, Emilio Menéndez, "Milín", le dedicaron los asturianos su exposición de 2001, con la edición especial para la ocasión de tres vitolas, una de ellas, la de la Cruz de la Victoria que se puede ver en la foto anterior.

Vitolas con imágenes de sellos

Vitolas con personajes

En la exposición pueden verse vitolas que cuentan historias, como las de la foto narrando el Quijote:

El Quijote en Vitolas

José Antonio Oca Otero heredó su colección de su padre, José Antonio Oca Suárez, que expuso por primera vez su exposición en 1966, como nos recuerda una foto en la exposición:

Oca Suárez, exposición, vitolas

Desarrollo Industrial de Mieres, siglo XIX. Rolando Díez, Félix Martín

El miércoles 27 de mayo, se presentó en Mieres el libro de Rolando Díez y Félix Martín sobre el "Desarrollo Industrial de Mieres" en la segunda mitad del siglo XIX.

libro de Rolando Díez y Félix Martín sobre el "Desarrollo Industrial de Mieres" en la segunda mitad del siglo XIX

"Para dos mierenses como nosotros, que hemos vivido directamente la última fase de pujanza de la minería y la industria en la cuenca del Caudal y su posterior y  progresivo declive y desmantelamiento, abordar el estudio del evolutivo que experimentó la implantación del sector minero en estos términos, en estrecha relación con el de la metalurgia, supuso la superación de retos personales de enorme significado. Por una parte,
  • lograr escrutar e indagar detenida y pormenorizadamente las diferentes fuentes historiográficas -oficiales o particulares- que nos han ayudado a profundizar y ampliar el conocimiento de las bases en las que se sustentó la tupida red de unidades productivas comarcales, aparentemente desordenada, pero que respondía a un modelo racional y eficientemente establecido, cuyos albores hunden sus raíces en, al menos, los años finales de la primera mitad del siglo XIX;
  • contribuir, en función de nuestras posibilidades, a enriquecer y mejorar su entendimiento, para lo cual decidimos elaborar un detallado estudio del proceso evolutivo de la implantación y desarrollo de los diferentes arquetipos de sociedades mineras e industriales en cada momento; 
  • y analizar las características del denso entramado de concesiones mineras configurado en este término, como fiel reflejo del dominio territorial de dichas empresas y de su solvente capacidad adquisitiva en el mercado de esta naturaleza que, desde sus orígenes, se instaura y desarrolla específicamente en estos territorios de la Cuenca Carbonífera asturiana.
Y, por otra parte,
  • tratar de valorar en su justa medida la encomiable labor de quienes tuvieron que llevar a cabo tan ingente tarea, enalteciéndola en unos casos -la mayor parte- y cuestionándola en los que, a nuestro juicio, así lo consideramos desde perspectivas tan relevantes y significativas como la correspondiente a la producción extractiva y transformadora de los diferentes minerales beneficiables de estos territorios, a la organización del trabajo en los distintos tipos de explotaciones, a la cobertura proteccionista del obrero y de su familia más cercana -tanto en su puesto de trabajo como en su entorno residencial-, a la alteración de las condiciones medio ambientales, etc.;
  • descubrir e interpretar con el mayor grado posible de rigor argumenta! las múltiples tensiones antagónicas surgidas necesariamente en las relaciones entre los antiguos poseedores del dominio directo del suelo y los nuevos adjudicatarios de las concesiones mineras y fabriles, quienes acabarán desplazando a aquellos de sus tradicionales posiciones hegemónicas, tanto en el ámbito estrictamente económico-financiero como en el poítico, jurídico, administrativo, etc.;
  • y en fin, analizar las diferentes estrategias emprendidas para implantar progresivamente los postulados economicistas que sustentan las nuevas corrientes ideológicas capitalistas, urbanísticas, ético-religiosas del momento