Santa Bárbara

"Cuando el día 23 de abril de 2003 nos enteramos de que nuestro trabajo sobre “Santa Bárbara en Asturias” había quedado finalista en el concurso “Premio Alfredo Quirós” convocado por la librería Cervantes de Oviedo, supimos que existía la posibilidad de verlo publicado.Fue Pedro Fandos, presidente del Grupo Coleccionista Minero Investigador (GRUCOMI) quien nos animó a exponer en Santa Bárbara del Rey Aurelio, con motivo de la festividad de la patrona, las fotografías que en aquel entonces – corría el año 1999 – teníamos de imágenes de Santa Bárbara. Año tras año expusieron miembros de dicho grupo sus colecciones por distintos pueblos mineros y nosotros y, mientras íbamos acrecentando la nuestra con sucesivos aportes de fotografías, acudimos a todas ellas. Así recorrimos con Santa Bárbara Pola de Siero, Vega de Riosa, Turón. En Oviedo, también de la mano de GRUCOMI, expusimos en la Escuela de Minas y con el Grupo Filatélico y Numismático de Oviedo, en su 50 aniversario, en el RIDEA. La última exposición fue con el Grupo Coleccionista del Centro Asturiano, en su sede del Naranco.Las imágenes de Santa Bárbara pertenecen al grupo de aquellas imágenes de devoción, en cuyo contexto se pueden dar una serie de valores añadidos no siempre religiosos. Sabemos que gran parte de ellas no tienen suficiente calidad artística como para dedicarles un estudio, sin embargo, nos acercamos a ellas y las damos a conocer como objeto de culto a una santa que por sus distintos patronazgos tiene una vasta representación en el Principado de Asturias, de ahí las numerosísimas fiestas celebradas en su honor y su presencia en tantas ermitas e iglesias.Agradecemos a todas las personas que nos han ayudado a la elaboración de este trabajo especialmente a:- Nuestro preciado amigo Don Raul Arias  que puso a nuestra disposición el archivo catedralicio.- Don Joaquín Manzanares que mostró interés por nuestro trabajo y nos animó a publicarlo.- Ramón Mañana Vázquez, cuyo libro “Santa Bárbara a través de los tiempos” ha sido fundamental para completar esta obra.- José Antonio González Blanco, párroco de Vega de Aller, y Miguel Angel García Bueno, párroco de Posada de Rengos (Cangas del Narcea), que nos acompañaron a visitar numerosas iglesias y capillas en sus respectivos municipios.- Javier Cancio-Donlebum Balvé y a todos los dueños de capillas particulares que nos permitieron el acceso a ellas.- Antonio López-Cotarelo Villamil, un agradecimiento muy especial por el aporte de su información.- Luis Martín Muñiz, de la Librería Maribel por creer siempre en nuestro trabajo.- Santiago Albillos, que desde Toledo nos envía regularmente láminas que representan a Santa Bárbara de distintas localidades de toda España.- Carlos Conde, por su aportación sobre la figura de Santa Bárbara.
- Ángel Díaz García, Felipe González Fernández, Luis Carlos Palacios Sánchez y Ángel Iglesias Vidal y Julio Angel Bravo Sánchez por cedernos fotos realizadas por ellos para nuestro trabajo.
- José Fermín Palicio Suárez, Mario García Antuña, Rolando Díez González, Pedro Fandos Rodríguez, Avelino Fernández García-Rancaño, Zoilo Fernández González, Aquilino Díaz Díaz, Alfonso Palacios, Francisco (Kiko) Velasco Fernández, Francisco Trinidad, José Juan Iglesias Pintado, José Manuel López Alonso y con ellos a todos los socios de GRUCOMI, que nos aportaron información sobre minería y localización de imágenes.
- Luis José Ávila sin cuyo apoyo hubiera sido más difícil la publicación.- Pedro Martínez Mielgo y Javier Díaz García por acompañarnos en inolvidables excursiones.
Gracias también al matrimonio Menéndez Carrillo-Bartolomé admiradores de todo lo relacionado con Santa Bárbara y a todos los párrocos que nos dejaron fotografiar iglesias, retablos e imágenes, llegando a reunir más de 13.000 fotografías realizadas a lo largo y ancho de toda la geografía asturiana"
Introducción del libro "Santa Bárbara en Asturias", de Mª Teresa Sánchez Díaz-París, Ángel Bravo Torre y Maite Bravo Sánchez, publicado por la editorial Nobel el día de Santa Bárbara del año 2003.
Libro Santa Bárbara en Asturias

SANTA BÁRBARA

Es Santa Bárbara una de las mujeres más grandes de los primeros tiempos del cristianismo, que murió como mártir en la época romana debido a sus creencias. Es una de las santas más veneradas tanto en la iglesia católica-romana como en la ortodoxa, pero los testimonios históricos no son suficientes para fijar con seguridad los años en que vivió, ni siquiera su año de nacimiento y de fallecimiento. Sin embargo su culto está muy extendido en Oriente y Occidente desde, como muy tarde, el siglo IX. La leyenda de Santa Bárbara tiene su origen en la iglesia oriental en la que se encuentra un número considerable de manuscritos. De todos ellos, la “Leyenda Aurea” es la hagiografía más famosa que gozó de gran difusión en toda Europa. “En tiempos del emperador romano Diocleciano (286-313) vivía en Nicomedia (ciudad de Asia Menor y residencia imperial en aquel periodo) un hombre extraordinariamente rico llamado Dióscoro, que tenía una hija muy hermosa, de nombre Bárbara. Dióscoro procuró a su hija todos los bienes materiales posibles y un profundo conocimiento de las creencias paganas. Bárbara, que poseía un espíritu penetrante y observador, se preguntaba frecuentemente cómo eran aquellos dioses que su padre idolatraba y ella en secreto despreciaba. Para evitar que se hiciera cristiana y a la vez ocultar su hermosura a las miradas mundanas, mandó Dióscoro construir una torre iluminada por dos ventanas donde la encerró antes de partir a un largo viaje de negocios. Encontró Bárbara el medio de recibir las enseñanzas de un servidor cristiano que se hacía pasar por médico, quien, después de haberla instruido en la religión cristiana, le administró el bautismo. Para expresar su fe en la Santísima Trinidad, mandó perforar en el muro de la torre una tercera ventana. Ya de vuelta, al saber Dióscoro que su hija se había convertido al cristianismo, la amenazó. Bárbara huyó y consiguió refugiarse en una gran roca que se abrió milagrosamente para darle asilo. Denunciada por un pastor fue detenida y entregada al juez Marciano que la hizo azotar, mandó colocar antorchas encendidas en sus costados, golpear su cabeza con un martillo y cortarle los pechos con una espada por haberse negado a abjurar del cristianismo. Soportó Bárbara la tortura mientras mirando al cielo suplicaba: “Señor te ruego seas mi protector”. Marciano, encolerizado, ordenó que la mataran. Su padre, lleno de ira, la condujo a un monte donde con su propia espada le dio muerte mientras ella imploraba misericordia para su verdugo. Cuando su progenitor bajaba del monte, un rayo cayó del cielo y lo quemó, consumiéndose su cuerpo de tal manera que no quedaron de él ni las cenizas”.



Santa Bárbara de la iglesia de San Salvador de Bustiello
Santa Bárbara de la iglesia de
San Salvador de Bustiello

Fue San Ambrosio, en el siglo IV, quien denominó a los santos como patronos. Desde entonces se empieza a someter a su protección no solo a las personas, sino también a los gremios, profesiones, etc. Santa Bárbara se ganó gran reputación como auxiliadora en todas las situaciones apuradas, en los temporales, incendios y explosiones.


Santa Bárbara de la iglesia de la Foz de Morcín
Santa Bárbara de la iglesia
de la Foz de Morcín

Una de las prerrogativas mas estimadas de la santa es la de defender contra el rayo, que desempeña un papel significativo en la leyenda. Como protege del rayo, se considera que también preserva de la muerte súbita. Por todo esto, en el siglo XV, se convirtió en patrona de los artilleros que están expuestos a explosiones accidentales en tiempos de paz y a la muerte en tiempos de guerra. Los artificieros también la adoptaron como patrona. Los arcabuceros, bombarderos, cañoneros y culebrineros nunca olvidaban situar su imagen protectora en el escudo de armas. Por parecidos motivos, también Santa Bárbara se convirtió en la patrona de los mineros y canteros, tal como manifiestan las numerosas capillas de culto y celebraciones tradicionales en las regiones donde desarrollan su actividad.


Santa Bárbara de Minas, Oviedo
Santa Bárbara de los jardines de la
Escuela de Minas de Oviedo

Santa Bárbara desapareció del santoral durante la gran revisión del Vaticano de 1969, debido a la carencia de datos históricos fidedignos. Desaparecidos los escritos griegos originales relativos a su martirio y muerte, las actas más antiguas de que disponemos son del siglo VII y los sucesos que durante el medievo configuraron la leyenda que hemos recogido son tan fantásticos como inverosímiles. Sin embargo, la devoción a la santa se mantuvo y su imagen continúa en las grandes catedrales y en los pequeños pueblos, en los pozos mineros y en los túneles de las modernas autopistas. Por eso, el papa Juan Pablo II confirmó su devoción el 4 de diciembre del año 2002, cuando se dirigió a miles de marinos italianos congregados en la basílica de San Pedro para asistir a una misa en honor de la santa a quien siguieron considerando siempre su patrona.

EXTENSIÓN DEL CULTO A SANTA BÁRBARA


Las ciudades de Oriente Próximo se convirtieron al cristianismo rápidamente y en ellas se encuentran señales muy tempranas del culto a Santa Bárbara. El edificio más antiguo que se conoce es la iglesia de Baalbeck (población del Líbano). En Edesa, capital de un principado cristiano fundado por Godofredo Bouillón, actualmente Orfa (Turquía asiática), había un monasterio levantado en su honor en el siglo IX. En el mismo siglo, el emperador bizantino León VI mandó edificar en Constantinopla (hoy Estambul) una iglesia a ella consagrada. Los armenios fueron los primeros en adoptar el cristianismo como religión oficial y sus misioneros llegaron a Capadocia donde se hallan, cavadas en la roca, restos de dos capillas construidas antes del siglo VII. En el Cairo, donde el cristianismo arraigó pronto, es honrada en la iglesia copta de Santa Bárbara.
Su culto llegó al imperio ruso a través de la costa del Mar Negro. Una princesa griega llamada Bárbara, casada con el Gran Duque Svitopolk de Kiev, llevó consigo a esta ciudad, donde ya estaba arraigada su devoción, una reliquia de la mártir.
En Grecia, la mayor parte de las iglesias conservan una imagen o un icono que representa a la patrona de la buena muerte. Su culto tuvo lugar antes del año 950 en que Lucas, “El Ermitaño”, mandó construir una iglesia dedicada a la santa, al oeste de Atenas. Merece especial mención el templo de Kalamata en el sudoeste del Peloponeso, también bajo su advocación.
Los Balcanes, donde confluyen la iglesia oriental y la occidental, fueron zona de paso de muchos pueblos que en ellos dejaron su religión y cultura. La basílica de Santa Bárbara en Trogir data del siglo IX y en la ciudad de Sibenek se encuentra otra del siglo XV.
Tanto en Hungría como en Eslovaquia las ciudades mineras fueron centros de veneración. En el Museo Nacional de Budapest se guardan dos códices góticos con imágenes de la patrona de los mineros.
Delante del Ayuntamiento de Pilsen (Bohemia, Checoslovaquia), ciudad con fábrica de armas y municiones, está representada la patrona de las armerías en la columna barroca de Santa María (siglo XVII). Uno de los treinta grupos escultóricos que decoran el impresionante Puente de Carlos sobre el río Moldava, en Praga, representa a las santas Margarita, Bárbara e Isabel; su autor, Ferdinand Maximiliam Brokoff, incorporó el grupo en el año 1707. Al oeste de Brünn se encuentra la ciudad de Iglau, famosa por sus minas de plata, donde se construyó la iglesia gótica (siglo XIV) de Santa Bárbara. En el centro del retablo mayor se encuentra un cuadro de la llamada “Apoteosis de Santa Bárbara”.
Según una encuesta, Santa Bárbara cuenta en Alemania con 21 patronatos. En Trier, las termas construidas en el año 135 d. de C. se llamaron más tarde “Termas de Santa Bárbara”. En Colonia numerosas iglesias contenían reliquias. En el Bajo Rhin se encuentra con frecuencia reproducciones de la patrona de los mineros. En el museo de Bochum, ciudad hermanada con Oviedo, se pueden observar numerosos objetos relacionados con ella. También el museo de Westfalia contiene notables recuerdos de la protectora de los obreros siderúrgicos. Así mismo en Berlín se encuentra en varios lugares; la antigua iglesia templaria de Santa Catalina posee un retablo de Santa María que contiene a Santa Bárbara. En Nuremberg, la iglesia de San Lorenzo cuenta con un sagrario que la tiene representada en una de sus magníficas columnas.
En Holanda, su culto partió de Amsterdam. En la provincia de Limburgo (sur de los Países Bajos) la iglesia de Serucas de la época de Carlomagno contiene una talla de finales del siglo XV. Brujas posee dos representaciones pintadas por Juan Memling (pintor flamenco, 1433-1494). Rubens, artista del siglo XVII conocido y admirado mundialmente, creó dos cuadros en los que se puede admirar a la virgen mártir.


Santa Bárbara en una vidriera de la catedral de Bruselas
Vidriera de la catedral de Bruselas

Una obra que describe a Bárbara como patrona de los mineros en la cultura sueca de la Edad Media nombra más de 250 lugares entre Suecia y Finlandia, donde se veneraba. En Finlandia está el famoso “Altar de Santa Bárbara”, con numerosas pinturas sobre su vida, realizado por el hamburgués Francke, autor de cuadros religiosos e históricos.
Canterbury es considerada como la cuna del cristianismo en Inglaterra. En Londres existe un complejo “Centro barbicano” cuyo nombre alude a la torre de la Edad Media (barbicana) que fue hasta el siglo XIII parte de la edificación de la ciudad. La Torre de Londres ostenta a Santa Bárbara como patrona y en ella se muestran escenas de su vida. En esta torre se guarda una armadura que el emperador Maximiliano I regaló a Enrique VIII en la que está representada la mártir.
En Austria, los yacimientos de hierro fomentaron, en gran medida, la expansión de su culto, que queda confirmado por las numerosas capillas e iglesias que llevan su nombre. En la catedral de San Esteban de Viena, sucesivamente ampliada hasta el siglo XVI, se puede visitar una capilla dedicada a esta virgen; se encuentra al norte de la nave transversal. En el Convento de Santa Bárbara en Mautern, un óleo sobre lienzo de autor desconocido nos muestra a la mártir siendo ejecutada por su padre. En otro convento, Brixen, también de autor desconocido, en las pinturas de la bóveda datadas en 1410, se reproducen ocho escenas de su vida: construcción de la torre, bautismo, torturas, etc.
En Suiza hay muchos menos recuerdos de la santa que en otros lugares, debido, tal vez, a la poca actividad minera. En Basilea, ciudad de gran importancia, se puede admirar a la santa en la catedral del siglo XV.
En Roma se encuentra la representación más antigua, ubicada en la iglesia de Santa María, datada el año 705. Los frescos de este edificio fueron pintados por mandato de los papas Juan VII, Zacarías y Pablo I y mostraban a Santa Bárbara con otros santos. En Turín hay una fuente llamada “Fuente de Santa Bárbara”. El ala nordeste del Palacio Ducal de Milán está ocupada por una capilla levantada bajo su advocación, obra del Renacimiento de mediados del siglo XVI. El Vaticano posee una pintura en la que la santa huye de su padre; se guarda en la sala de los Borgia.
El nombre de la ciudad de Santa Bárbara en California se debe al explorador español Sebastián Vizcaíno que llegó en 1602 cerca del día de su festividad. También recibe este nombre la misión fundada por los franciscanos el 4 de diciembre de 1786. A menos de 100 kilómetros de California existe un grupo de islas volcanicas una de las cuales recibe el nombre de Santa Bárbara.
Otras localidades a lo largo del continente americano llevan el nombre de la santa: ciudad del estado de Sao Paulo; población de Colombia en la provincia de Aures; municipio del estado de Chihuahua en Méjico; localidad de Chile en la provincia de Bio-Bio y otro lugar en la provincia de Zijún en Argentina.
Fueron los españoles quienes llevaron a Santa Bárbara a Cuba donde su culto se extendió extraordinariamente pasando a ser, después de la Virgen de la Caridad del Cobre (patrona de la isla), la imagen más difundida. En iglesias y capillas se venera a esta virgen, pero sus representaciones más numerosas se encontraban en los jardines de las mansiones particulares donde la entronizaban para pedirle protección ante los peligros que pudieran acechar a sus habitantes.
Un sacerdote castrense llevó su culto a una escuela de Artilleros de Oklahoma. Cuando atacaron Vietnam, unos artilleros erigieron en An Ke una estatua a la santa.
En Filipinas aparece el nombre de Santa Bárbara en un lugar de la provincia de Ibio.

Santa Bárbara ha sido venerada conocida y querida en todo el mundo como patrona de diversas profesiones, como auxiliadora ante los problemas y peligros y como patrona de iglesias y capillas.


SANTA BÁRBARA EN ESPAÑA

La iconografía cristiana se remonta al siglo II en las catacumbas. En los primeros tiempos se reproducen escenas simbólicas y bíblicas para instrucción de los catecúmenos. En el siglo III comienza el culto a los mártires y, después de la paz de Constantino, apóstoles y mártires son representados en los mosaicos y pinturas murales de las basílicas. España fue prácticamente iconoclasta durante el primer milenio, pero ya en el siglo XII la abundancia de imágenes en pintura y escultura fue debido al gran desarrollo que tomó el culto a los santos. Su vida, llena de acontecimientos que podían alentar a los fieles a imitar su conducta, era la única literatura de aquellos tiempos; ellos influyen en todo; cada enfermedad tiene su protector; cada pueblo y cada profesión festeja su patrono. En las inundaciones, sequías, tormentas y viajes, se recurre a un santo. Villas, montañas y otros accidentes geográficos llevan su nombre. Para individualizarlos se recurrió a varios medios: al tipo característico, al nombre y a la indumentaria. Los artistas pusieron siempre mucho cuidado en dar a cada personaje el vestido que le corresponde según su condición social o a su lugar de origen; así, por ejemplo, las vírgenes son representadas con túnica, manto y cabeza descubierta o ceñida de diadema, corona de princesa o de flores. Otras veces las representan con la indumentaria de su época; se pueden ver como princesas bizantinas y al final del gótico con vestido coetáneo.



Santa Bárbara de la catedral de Orense
Santa Bárbara de la catedral de Orense

Para algunos santos crearon los artistas un determinado tipo que luego fueron repitiendo a través de los siglos; así, a Santa Bárbara se le representaba siempre joven, con el pelo largo rayado al medio y cayéndole sobre los hombros, con túnica talar de las doncellas romanas, y envuelta en el manto. Además, algún atributo colectivo completará la indumentaria, así las vírgenes llevaran desde el periodo gótico la palma del martirio y ceñirán en sus sienes la corona de flores. Sin embargo, la indumentaria y los atributos colectivos son muchas veces insuficientes para distinguir a tantas imágenes, por eso los autores buscan en la leyenda el hecho más importante, aquél que más personifica a un santo, y lo simbolizan. Si uno no es suficiente el artista pondrá dos o más. En el siglo XIV los atributos ya están fijados para casi todos los santos. Para documentarse a los autores les bastará un libro, “La leyenda Aura” de Iacopo da Vorágine, recopilación y resumen de todas las leyendas de los santos que existían en aquel momento. Fue, después de la Biblia, el libro más leído durante algunos siglos y en el que se inspiraron todos los artistas.


Santa Bárbara de la catedral de Sevilla
Santa Bárbara de la catedral de Sevilla

En el Monasterio de San Cugat del Vallés (Barcelona) en el retablo de Todos los Santos realizado por Pedro de Serra en el siglo XIV se ven numerosas santas con sus atributos, entre ellas a Santa Bárbara con la torre.


Santa Bárbara de la catedral de Cádiz
Santa Bárbara de la catedral de Cádiz

El culto a Santa Bárbara comienza tarde en España, pero se extendió tan rápidamente que mencionar todos los lugares donde se encuentran imágenes que la representan es de todo punto imposible. Ramón Mañana, catedrático de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas de Madrid, en el magnífico libro titulado “Santa Bárbara a través de los tiempos” respalda la hipótesis de que la devoción a la santa entró en España a través del “Camino Francés” a Compostela. Las peregrinaciones religiosas están presentes en el Cristianismo, que hereda la tradición peregrinante de Israel, desde sus comienzos; después del descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago, las peregrinaciones a Compostela traen consigo el culto a diversos santos procedentes de lugares lejanos, como es el caso de Santa Bárbara. Las ciudades de Arles, Le Puy, Vézelay y Orleans marcan los puntos de partida de las cuatro rutas jacobeas francesas que se dirigen a España. Unos salvan los Pirineos por el Puerto de Somport y otros lo hacían por Cize (Ibañeta). En el “Codex Calixtinus”, gran guía medieval del Camino de Santiago, al final de la 4ª etapa se llega a Nájera donde en el Claustro de Santa María la Real, monasterio fundado en el año 1056 por el rey Don García, se puede ver una antigua imagen de piedra de Santa Bárbara. En la iglesia de San Marcos de León (enclave del Camino) en la sillería del coro, tallada sobre madera de nogal, también está reproducida de pie, con palma y torre, la virgen mártir. En las magníficas vidrieras de su Catedral, está representada en la ventana alta del transepto y en la capilla de Santiago, entre Santa Catalina de Alejandría y Santa Lucía. En Astorga, otro lugar muy importante del Camino, se pueden contemplar en el Museo Catedralicio y en el de los Caminos varias imágenes de distintos siglos y estilos. Ya en Santiago de Compostela, en el retablo realizado por Maximino Magariños, que preside la Capilla historicista de las Reliquias, se incrustan pequeñas estatuillas entre las que se encuentra una figura de la santa de plata del siglo XVIII de autor desconocido. Por último, en la gran fachada del Obradoiro, obra dieciochesca de Fernando de Casas, una gran escultura de arenisca, de procedencia desconocida, representa a la mártir sujetando la torre con su brazo izquierdo.


Santa Bárbara en el  Museo de Arte de Cataluña
Santa Bárbara en el 
Museo de Arte de Cataluña

Por otra parte, durante el siglo XV se produce un gran aumento de imágenes con motivo de la expansión del arte flamenco. Eran tiempos de los Reyes Católicos que toman a su servicio artistas y arquitectos extranjeros. En el museo del Prado se expone una témpera sobre madera de la primera mitad del siglo XV, de Robert Campin, pintor de la escuela flamenca identificado como el maestro de Flémalle y otra pintura del maestro de Frácfort. En ambos cuadros se representa a la santa sentada y con libro. Tal vez, a los fundidores de artillería que dichos monarcas trajeron de tierras flamencas se debe la introducción en España del culto de los artilleros a su patrona.


Santa Bárbara de la catedral de Barcelona
Santa Bárbara de la catedral de Barcelona

Un relieve en piedra, también del siglo XV, procedente de la muralla de un polvorín de Tuy (Pontevedra), que actualmente se encuentra en el Museo del Ejército de Madrid, pudo ser la primera imagen venerada por los artilleros españoles.


Santa Bárbara de la catedral de Málaga
Santa Bárbara de la catedral de Málaga

En el siglo XVI, dos grandes figuras del manierismo nos dejan recuerdos de Santa Bárbara: Juan de Juni, en la ya nombrada sillería de San Marcos de León y Berruguete, autor de las pinturas del retablo de la capilla de Santa Bárbara en la Catedral de Salamanca, en las que se narra su vida y martirio.


Santa Bárbara de la sillería de la catedral de León
Santa Bárbara de la sillería de
la catedral de León

En el siglo XVII, etapa de auténtica estabilidad en todos los órdenes sociales, las grandes familias llenan de palacios las ciudades y promueven el arte con sus encargos de pinturas y esculturas para sus capillas e iglesias; también para Santa Bárbara es el Siglo de Oro. En el XVIII, Felipe V instituye la fábrica de Tapices de Santa Bárbara. Bárbara de Braganza, esposa de Fernando VI funda las Salesas Reales de Madrid; la iglesia del convento, hoy parroquia de Santa Bárbara, contiene, además de un cuadro de la santa, una gran imagen de mármol, obra de Domingo Olivieri. A fines del XIX, comienza en la península ibérica la veneración de Santa Bárbara como patrona de los mineros y es, a partir de entonces, cuando sus representaciones se multiplican extraordinariamente.


Santa Bárbara de sal de la Mina de Cardona
Santa Bárbara de sal de
la Mina de Cardona

En numerosas catedrales de España se pueden contemplar magníficas esculturas de la santa. En las de Oviedo, Salamanca, Segovia y Sevilla existen capillas a ella dedicadas.
En todas las Fábricas de Armas, Academias y Regimientos de Artillería, Museos del Ejército, Arqueológicos, Catedralicios, etc se pueden contemplar vidrieras, mosaicos, tallas y esculturas de la Santa.
Es pues Santa Bárbara una figura muy importante, que goza de gran prestigio en ciudades, villas y aldeas de toda España donde se halla muy arraigada su veneración.


SANTA BÁRBARA EN ASTURIAS

En Asturias se encuentran imágenes de Santa Bárbara en iglesias, ermitas, pozos (Fondón, Figaredo), lavaderos (Batán, Modesta) y entradas de minas (Villabona). 



Santa Bárbara en el  Pozo Figaredo (1999)
Santa Bárbara en el 
Pozo Figaredo (1999)

La primera iglesia parroquial dedicada a la santa es la de Santa Bárbara en el municipio de San Martín del Rey Aurelio; datada en el año 1892. Mas adelante, en el valle de Turón (Mieres) la parroquia de la Cuadriella se pone bajo su advocación, al igual que la del Poblado de Santa Bárbara en Gijón y la de Llaranes en Avilés. También en Mieres, los dos barrios de Ablaña que pertenecían eclesiásticamente a San Pedro de Loredo, pasaron a formar la nueva parroquia de Santa Bárbara de Ablaña de Arriba.
En la Península Ibérica la imagen más antigua encontrada corresponde al santuario de Bendueños (concejo de Lena) que aparece ya citado en el “Liber Testamentorum” del Archivo de la Catedral de Oviedo. Se trata de una imagen románica que lleva como atributo una torre.


Santa Bárbara de Bendueños

Tradicionalmente se han ido representando a los santos con sus atributos. A Santa Bárbara la acompaña la torre en la que estuvo cautiva y la palma como símbolo de martirio. Con ambos atributos la vemos en los templos y ermitas asturianas. La torre, en la mayoría de las esculturas, se coloca al lado de la imagen.


Santa Bárbara de Parada, Ibias
Santa Bárbara de Parada, Ibias

Otras veces la sujeta con un brazo (caveto de la Catedral, San Isidoro, San Pedro de Loredo en Mieres, Iglesia parroquial de Taramundi, en las capillas de San José de Villayón, de San Antón de Viliella en Cangas de Narcea, en Merou y en Serandinas de Boal, en Villameri de Riosa, etc.). 


Santa Bárbara en Villayón
Santa Bárbara en Villayón

En otras imágenes la lleva en la mano; así se puede admirar en la iglesia parroquial de Santa Marina de Mieres (preciosa imagen moderna salida de los talleres “Granda” de Madrid); en la iglesia parroquial de Santa Mª del Concejo de Llanes (talla de madera emparentada estilísticamente con la escultura flamenca del siglo XV); en Murias, en la Colegiata de Pravia, en Santa María de Villarpedre, San Martín de Lorio en Laviana, San Pedro de Taladrid (Ibias), Ouria en Taramundi y en las capillas de Busvidal (Allande); Bustiello, Villanueva, Sonande, Lorante, Los Llanos, Moral, Castil de Moura (Cangas de Narcea); San Roque (Castropol); Fábrica de Armas de Oviedo; Riviella (Tineo) y Pelúgano (Aller).


Santa Bárbara de Lorante, Cangas de Narcea
Santa Bárbara de Lorante,
Cangas de Narcea

Un cáliz se relaciona con la santa como señal de patronazgo de los moribundos (Poblado Solvay de Siero, Campos y Salave de Tapia de Casariego, Prada en Allande, Pelúgano en Aller, La Campa del Abedul, Muñón Fondero en Lena...). 


Santa Bárbara en La Campa del Abedul
Santa Bárbara en
La Campa del Abedul

Una custodia para pedir una buena muerte (Iglesia parroquial de Pola de Siero, Santa Eulalia de Miño de Tineo...).


Santa Bárbara de la iglesia de Pola de Siero
Santa Bárbara  con una custodia, de la iglesia
de Pola de Siero

No es raro encontrar a Santa Bárbara con un libro en la mano representando las horas que pasó leyendo la Sagrada Escritura (capilla particular de Nuestra Señora de La Encontrela, Casariego, tríptico del museo de Bellas Artes de Oviedo).


Santa Bárbara en un tríptico del museo de Bellas Artes de Oviedo
Santa Bárbara en un tríptico de
Marcelus Coffermans del
museo de Bellas Artes de Oviedo


O con un rayo, representando al que mató a su padre (en la Colegiata de San Salvador de Grandas de Salime).


Santa Bárbara de la Colegiata de San Salvador de Grandas de Salime
Santa Bárbara de la Colegiata de 
San Salvador de Grandas de Salime

Más extraño es representarla con una llama o tea como auxiliadora en peligro de incendio (Convento de San Pelayo, Oviedo; iglesia parroquial de Castropol, Coruño en Llanera o la del Fondón).


Azulejos de Santa Bárbara del Pozo Fondón
Azulejos de Santa Bárbara
del Pozo Fondón

Lista de entradas dedicadas a Santa Bárbara en este blog:

Allande: Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves
Aller: Iglesia de San Román de Casomera
Aller: Iglesia de Santa María y capilla de San Pedro en Pelúgano
Avilés: Iglesia de Santa Bárbara de Llaranes
Belmonte de Miranda: Capilla de Santa Bárbara en El Valle
Boal: Capilla de Santa Bárbara de Merou
Cangas del Narcea: Capilla de Santa Bárbara en Trones
Carreño: Capilla de Santa Bárbara en La Barca
Castropol: Santuario de Silvallana
Gijón: Santa Bárbara del Poblado en Moreda
Grado: Capilla de Santa Bárbara de Tolinas
Ibias: Iglesia de San Ildefonso de Busto
Langreo: Cupón de la Once de la del Pozo Fondón
Lena: Santuario de Bendueños
Mieres: Iglesia de Santa Marina
Mieres: Iglesia de Santa Bárbara de Ablaña de Arriba
Mieres: Capilla de San Clemente de Cortina
Mieres: Iglesia de San Salvador de Bustiello
Mieres: Pozo Figaredo
Oviedo: Escuela de Ingenieros de Minas
Oviedo: Iglesia de San Isidoro
Oviedo: Iglesia de San Lázaro
Oviedo: Museo de Bellas Artes de Asturias
Oviedo: Orfanato minero, Fundoma
Quirós: Capilla de Santa Bárbara de La Rebollada
Ribadesella: Capilla de Santa Bárbara de Pando
Salas: Capilla de Santa Bárbara en Loreda
San Martín del Rey Aurelio: Área recreativa de la Campa de L´Abeduliu
Santa Eulalia de Oscos: Capilla de Santa Bárbara de Villamartín
Teverga: Iglesia de San Emiliano de Taja
Tineo: Capilla de Santa Bárbara de La Rebollosa, El Chano
Vegadeo: Iglesia de Santiago de Abres
Villaviciosa: Iglesia de San Mamés de Argüero
Villayón: Capilla de San José

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